Martes 19 de Febrero del 2019

Un mundo de locos

 

Un mundo de locos

Se ha iniciado un nuevo concepto de convivencia internacional bajo el paraguas de una inmensa campaña mediática de acoso y cerco. La víctima es ni más ni menos que un pais: Venezuela. El loco de turno que da la orden es Trump, actual presidente de los Estados Unidos elegido como tal con menos de un 25% de quienes tenían derecho a voto y que el conjunto de periodistas a tanto la palabra llama demócrata. Así también lo hace el conjunto de políticos a su servicio más presto a obedecer a este desquiciado que a oir a sus propios pueblos.

La gran mentira es su preocupación por la "democracia" y de yapa nos tratan de convencer que alli, el pueblo venezolano sufre una dictadura. De toda américa el pais que más elecciones ha tenido es Venezuela donde cada una de ellas se ha realizado con la presencia de observadores internacionales, en todo lo corrido en el siglo 21. ¡Curiosa Dictadura!

En esta "dictadura" un político en un desenfreno de locura, sin jamás haberse presentado a una candidatura presidencial y si a una de diputados donde obtuvo unos escasos miles de votos se arroga en una concentración callejera la calidad de presidente de la nación y a los 30 minutos más tarde el ciudadano Trump le reconoce como tal echándose al bolsillo la opinión de los más de seis millones de venezolanos que eligieron al otro, el ciudadano Maduro que si es de verdad el Presidente constitucional.

En Chile, nuestro pais, el actual gobernante en otra piñericosa, para no aparecer de desobediente con el que manda se apresura a ordenar al renegado que oficia de ministro de relaciones exteriores que reconozca al payaso que jura en la calle en una manifestación callejera que él es el actual presidente. O sea, los venezolanos no valen, sus determinaciones no sirven porque a los lacayos de los gobernants estaudinenses no les gusta lo elegido. Como cuando los chilenos elegimos a Salvador Allende y a Nixon no le gustó, como cuando se nos ocurrió nacionalizar el cobre y los yanquis se indignaron y pagaron a cuanto vendepatria estuvo dispuesto a recibir el dinero de la traición y la infamia. Hoy algo más seguro de no necesitar enmascarar sus ansias de lucro ya dicen que estan dispuestos a que empresas estaudinenses se instalen en Venezuela.

Y vienen los perros de cola a argumentar su falsa preocupación por los derechos humanos con una preocupación y amor hacia venezolanos que tanto sufren y escriben en diarios y hablan en radios de sus mercantiles amores bien pagados señalando, a tanto la palabra, el hambre, la persecución, de esa oposición tan democrática que esta dispuesta a pedir la intervención del ejército yanqui y ver a compatriotas asesinados, heridos o torturados como en Irak, como en Libia, como en Afganistan, como en Grenada, como en Panamá donde ha florecido y brilla la democracia, nos dirán.

Mientras tanto al presidente Piñera y al renegado que oficia de encargado de relaciones se olvidan de aquellos centroamericanos que desesperadamente marchan hacia los Estados Unidos tras un sueño de mejor vida y no dicen una palabra cuando en esa muestra de empatía y generosidad se les opone a la entrada un ejército de policias dispuestos a disparar sobre ese gentio que va a invadir su territorio, callan, no se atreven, ni siquiera para salvar las formas, a levantar la voz cuando a niños se les separa de sus madres y los meten en jaulas a la sóla orden del loco que allá gobierna. Tambien los que estudiaron periodismo y se les ha olvidado la dignidad de su profesion, callan y continúan con el dicursillo falaz destinado a blanquear ante la ciudadanía un descarado intento de golpe de estado.

No podemos los chilenos ni los pueblos que en América hemos sufrido dictaduras olvidar lo que eso ha significado. Nadie en su sano juicio creerá que los que dirigen partidos políticos que participaron de la dictadura o que emergieron de ella sean demócratas o que les inspira la solidadridad. Los hechos demuestran lo contrario. Su norte, su meta, su fin único es sólo el lucro y si para conseguirlo es necesario matar, no lo dudan ni siquiera un segundo.

Se podrá estar a favor o en contra del actual gobierno venezolano, pero lo que jamás se puede tolerar es que políticos extranjeros o gobiernos extranjeros quieran determinar quién gobierna un pais pues si se aceptara aquello sería el ocaso de la democracia y de la dignidad de los pueblos. Lo que nuestros pueblos han conquistado hasta ahora lo ha sido con pago de vidas y dolor de sangre. Lo mancillan estos burdos mequetrefes dispuestos a besar la bota que les humilla.

Lautaro Cotal Rojas

 

 

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