Viernes 24 de Noviembre del 2017

Tenemos candidato

 

Tenemos candidato

Para muchos, me cuento entre ellos, habría sido mejor si en la actual coalición de gobierno se hubiera convenido primero un programa de acción y que éste hubiera sido la base para elegir candidatos a la Presidencia. Pero no fue así. No creo que sea necesario describir y analizar el procedimiento por el cual llegamos a tener a Alejandro Guillier como abanderado. Las cartas ya están echadas y se nos ha
agregado una meta más: lograr que el electorado aumente en cantidad y entienda que lo central es que la derecha no se imponga.

Lo que interesa ahora es lo que hemos escuchado en boca del presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier en diferentes ocasiones: la importancia de las coincidencias entre los partidos y sus candidatos; ese criterio comprende todas las elecciones de representantes del pueblo. Y es en este plano que pienso que estamos apoyando al candidato que corresponde, sea para avanzar y consolidar el programa de la Nueva Mayoría, como para desarrollarlo en base a lo logrado.

Y veamos: tan solo en su proclamación como candidato del Partido Comunista el 6 de mayo recién pasado, Alejandro Guillier planteó que propondría a la discusión de un programa de gobierno para el período 2018-2022 el completar la Reforma Educacional (así con mayúscula según la cita) implicando el derecho a una educación pública, gratuita y de calidad en todos sus niveles -que no excluya incluso a los inmigrantes, según mi lectura. Más aún, se propone impulsar una reforma de la Salud (también con mayúscula) bajo los principios de “Solidaridad, Integralidad, Igualdad, Universalidad y Gratuidad”, agregando a ese propósito el de realizar una profunda reforma del Sistema de Seguridad Social que, también según lectura se base en el principio de la Solidaridad.

Entrando de lleno en un tema escabroso, pero que necesariamente debe ser abordado, Alejandro Guillier piensa “garantizar el efectivo derecho a una información veraz, oportuna y diversa y el derecho a una institucionalidad que dé cuenta de esa diversidad y sea garante de su incorporación al proceso educativo”. Me temo que esta manera de ver el problema de la información, aunque absolutamente justa, haga que nos tilden, como en Venezuela, de atentar contra la “libre información” y la democracia, derecho que se han arrogado las multinacionales de la informática y los medios sociales. Difícil contradicción con la derecha, pero hay que dar la pelea.

Y nuestro candidato fue más allá en sus planteamientos programáticos; planteó al ser proclamado que había que abordar el tema de la “calidad de vida”, refiriéndose a la carencia de vivienda y los problemas urbanos, el transporte público y la seguridad. Y, aunque no en el mismo lugar de su intervención se
refirió también a la necesidad de elevar la atención en torno a los derechos humanos y el medio ambiente, agregando que se deben introducir cambios en la forma gobernar y administrar el país, como la integración regional y la descentralización.

El conjunto de los planteamientos conduce a otra postura del flamante candidato: la nueva Constitución. Requisito indispensable para avanzar y profundizar en los planteamientos programáticos.

En otras palabras, de acuerdo a la oposición anti chavista y la candidatura piñetirista, toda una plataforma “antidemocrática”. Porque ¿dónde queda entonces el “derecho a hacer negocios” a costa de los chilenos?

En todo caso, la intención de esta nota es insinuarle a sus lectores que observen bien donde están las coincidencias con el Programa que Nueva Mayoría llevó adelante con la presidencia de Michelle Blachelet, es por ahí donde debemos poner el énfasis, fundamentar nuestra campaña y prepararnos para la batalla en noviembre; incluido el trabajo para que voten más chilenos residentes en el exterior.


Germán Perotti
14 de mayo 2017


 

 

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